Arqueólogos españoles y egipcios han descubierto en la necrópolis de Saqqara, al suroeste de El Cairo, una extraordinaria tumba de 4.400 años de antigüedad, perteneciente a la V Dinastía del Antiguo Egipto (2494-2345 a.C.), cuyos colores originales y vibrantes relieves se han conservado hasta nuestros días. Esta monumental tumba de doble capilla (mastaba), desenterrada en las excavaciones llevadas a cabo en colaboración entre la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, reviste una gran importancia por revelar el ascenso social de un alto funcionario de la época y la vida cotidiana del Antiguo Egipto.
La Unión Eterna de Padre e Hijo
Los investigadores han determinado que la tumba fue construida por Yunmen, un alto funcionario que sirvió durante el reinado del faraón Djedkare Isesi [1]. Yunmen deseó compartir su morada eterna con su padre, Iti, un funcionario de menor rango, enterrándolo en esta misma tumba [3]. Los arqueólogos consideran que este es un raro ejemplo que ilustra cómo una familia de origen provincial ascendió en la burocracia central y adquirió estatus social.
Historia Viva en los Muros
La tumba, situada en la zona de Mariette, al norte de Saqqara, destaca especialmente por el extraordinario estado de conservación de sus relieves interiores [2]. Las escenas que representan actividades agrícolas, ofrendas y figuras de burros y otros animales en las paredes reflejan la vida cotidiana de hace miles de años como una secuencia cinematográfica. Muchas de estas escenas, que conservan sus colores originales, ofrecen datos únicos para el estudio del genio artístico y las técnicas de pintura del Antiguo Egipto.
Los trabajos, dirigidos por el egiptólogo español Josep Cervelló, jefe del equipo de excavación, tienen como objetivo comprender la organización urbana de la antigua necrópolis, los movimientos de las personas y los rituales culturales. Los análisis de mapeo y planificación del sitio en la zona indican la existencia de dos mastabas más aún por excavar en las proximidades. Esto podría abrir la puerta a nuevas sorpresas sobre la misteriosa historia de Saqqara en las próximas temporadas de excavación.