En el abrigo rocoso de Coves del Fem, en el noreste de España, las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz restos excepcionales que ayudan a esclarecer el proceso de transición entre los últimos grupos de cazadores-recolectores de la zona y las primeras comunidades agrícolas sedentarias. Este importante refugio, situado en la región de Cataluña, reviste un gran interés para la arqueología europea porque conserva una estratigrafía continua correspondiente al periodo crítico en que se produjo el paso de la caza a la agricultura.
Una ocupación casi ininterrumpida durante milenios
Las excavaciones, dirigidas desde 2013 por la Universidad Autónoma de Barcelona, han documentado indicios de una ocupación humana casi continua entre el 6000 y el 4500 antes de Cristo. Los hallazgos de la última campaña han permitido identificar un asentamiento del Neolítico antiguo vinculado a la cultura de la Cerámica Impresa Cardial, uno de los grupos de agricultores más antiguos de Europa occidental. El equipo de arqueólogos localizó ocho fosas excavadas en el suelo y dos hogares. Se ha determinado que estas fosas se utilizaron inicialmente como silos de grano para almacenar alimentos y materiales, y que más tarde fueron colmatadas con desechos domésticos.
Espacios de vida de los cazadores-recolectores
Se ha comprobado que estas fosas de almacenaje de época neolítica cortan niveles subyacentes mesolíticos carentes de cerámica. Este hecho indica que el mismo abrigo fue visitado de manera reiterada a lo largo de siglos por comunidades de distinto modo de vida. En los trabajos más recientes han salido a la luz dos nuevos niveles mesolíticos en un estado de conservación excepcional. Los tres hogares identificados en estos estratos, junto con numerosos útiles de sílex, restos óseos de fauna y restos vegetales preservados, ofrecen datos de gran valor sobre las condiciones de vida en el periodo previo a la adopción de la agricultura.
La expansión de la agricultura en zonas de montaña
Coves del Fem destaca en la península ibérica como un yacimiento muy poco frecuente, ya que reúne evidencias tanto del Mesolítico como del Neolítico antiguo en una secuencia prácticamente ininterrumpida. Gracias a este enclave singular, los investigadores pueden estudiar en detalle cómo se difundió la cultura agrícola hacia las áreas montañosas del interior y de qué manera se transformaron las comunidades locales a lo largo de ese proceso. En el abrigo también se han documentado huellas de ocupación más tardías, que se datan entre el final del Neolítico y el inicio de la Edad de los Metales. Para contextualizar este yacimiento y profundizar en su marco histórico y arqueológico pueden consultarse [1] [2] [3].
Fuentes y lecturas recomendadas
- [1] The New York Times - Breaking News, US News, World News ...
- [2] Google News
- [3] CNN: Breaking News, Latest News and Videos
Fuente de imagen y noticia: Archaeologymag / archaeologymag.com