Descubren en Sudáfrica ADN de antílope de 50.000 años sorprendentemente bien conservado

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Un fósil de antílope de 50.000 años hallado en Sudáfrica demuestra que el ADN antiguo también puede preservarse durante milenios en climas cálidos.

Descubren en Sudáfrica ADN de antílope de 50.000 años sorprendentemente bien conservado
Crédito de imagen: Archaeologymag

Un nuevo estudio científico realizado en Sudáfrica ha puesto en cuestión la idea, ampliamente aceptada hasta ahora, de que los climas cálidos destruyen por completo el ADN antiguo. El análisis del ADN de 50.000 años preservado en el fósil de un antílope redefine los límites de conservación del material genético en regiones cálidas y arroja nueva luz sobre el pasado evolutivo de África. Publicado en la revista Quaternary Science Reviews, este hallazgo abre una nueva etapa en la reconstrucción de la historia genética de los animales y de los primeros seres humanos de la región.

Genes que desafían al clima cálido

En condiciones normales, las altas temperaturas aceleran la degradación del ADN, por lo que la mayor parte de las investigaciones genéticas se ha concentrado hasta ahora en zonas de clima frío. Esta limitación mantenía en la penumbra el pasado genético de África, considerada la cuna de la humanidad y de muchas especies de mamíferos. Sin embargo, tras examinar 144 fósiles procedentes de Sudáfrica, el equipo de investigación logró romper este tabú. Los análisis mostraron que en el 45 % de las muestras se conservaba ADN antiguo y en el 35 % se detectó con éxito colágeno, la principal proteína estructural del hueso.

Reconstruyendo los vínculos evolutivos

Aunque la mayoría de los restos estudiados pertenecen a animales de menos de 11.700 años de antigüedad, en cuatro fósiles más antiguos fechados en el Pleistoceno tardío también se identificaron restos auténticos de ADN antiguo. La cantidad de información genética recuperada es limitada, pero suficiente para que los científicos puedan delinear las relaciones evolutivas entre distintas especies. Los investigadores aspiran, a partir de un número mayor de muestras, a cartografiar cómo las poblaciones animales de toda África migraron, se mezclaron y cambiaron durante la última glaciación.

Un nuevo capítulo en la revolución del ADN antiguo

En los últimos años, los avances tecnológicos en arqueología han desencadenado una auténtica revolución en la obtención de datos genéticos a partir de restos orgánicos [2]. Hoy, los científicos no solo rastrean el pasado en huesos y dientes, sino también en sedimentos e incluso en proteínas fosilizadas presentes en cáscaras de huevo de millones de años [1]. Desde las tundras heladas de Rusia hasta las sabanas cálidas de África, estas investigaciones genéticas permiten estudiar de forma directa la evolución de la vida en la Tierra [3]. Los resultados obtenidos en Sudáfrica muestran que los yacimientos arqueológicos de regiones cálidas también pueden constituir inmensos archivos genéticos para reconstruir la historia de la humanidad y de la naturaleza.

Fuentes y lecturas recomendadas

Imagen y fuente de la noticia: Archaeologymag / archaeologymag.com