En la cueva de Arene Candide, en la región de Liguria (Italia), se ha estudiado la tumba de un joven de unos 15 años que murió hace aproximadamente 27.500 años tras ser atacado por un oso. Este hallazgo es especialmente relevante porque se considera una de las evidencias más antiguas de que las comunidades humanas del Paleolítico realizaban rituales de duelo profundos y estructurados por sus muertos, comparables en cierta medida a los de las sociedades actuales.
Huellas de un encuentro mortal
Los investigadores determinaron que la causa de la muerte del joven, conocido como “Il Principe” (El Príncipe), fue el ataque de un oso salvaje a partir de los daños óseos documentados en la mandíbula, el cuello y el hombro izquierdo [1]. En este trágico episodio ocurrido hace unos 27.500 años, todo indica que el muchacho no estuvo solo en sus últimos momentos y que fue acompañado y despedido con cuidado por su comunidad [2]. El carácter extremadamente esmerado de la sepultura y la riqueza de sus elementos de adorno ponen de manifiesto el valor que los grupos paleolíticos atribuían a cada individuo.
Compasión y duelo en la Prehistoria
Un equipo internacional de investigación, en el que participaron especialistas de la Universidad de Montreal, analizó en detalle las huellas rituales presentes en esta tumba atribuida al periodo gravetiense [4]. El cuerpo del joven fue cubierto con ocre rojo y alrededor de su cabeza se dispuso un llamativo tocado elaborado con conchas marinas. Según los expertos, un tratamiento funerario tan elaborado no solo expresa respeto, sino que también indica que la comunidad atravesó un proceso de duelo compartido por la pérdida de este joven miembro [5]. Este caso se considera uno de los ejemplos más antiguos de rituales funerarios organizados en la historia de la humanidad [3].
Un vínculo emocional con el pasado
El estudio, publicado en la revista Journal of Anthropological Sciences, aporta pruebas de que los grupos prehistóricos no eran únicamente poblaciones volcadas en la mera supervivencia, sino que poseían un mundo emocional complejo [6]. Los cuidados dispensados al joven gravemente herido antes de morir y la ceremonia solemne que siguió a su fallecimiento muestran que las comunidades paleolíticas experimentaban la empatía, el duelo y otros vínculos afectivos complejos de una forma muy cercana a la de los humanos modernos.
Fuentes y lecturas recomendadas
- [1] Mauled by a bear, 27,500 years ago: What a lavish teen burial reveals
- [2] PermaLiv
- [3] The Most Bizarre, Brutal, and Weird Ancient Death Rituals Revisited
- [4] Mauled by a bear, 27,500 years ago - UdeMnouvelles
- [5] Stone Age teen buried in Italy died after bear attack 28000 years ...
- [6] A Prehistoric Bear Attack Ended in the Gruesome Death of a ...
Imagen y fuente de la noticia: Phys.org - Archaeology & Fossils / phys.org