Los análisis de ADN antiguo realizados sobre semillas de uva de 2.000 años de antigüedad extraídas de pozos profundos en la antigua ciudad de Cetamura, en la región de Toscana, Italia, han demostrado que la zona de Chianti, hoy mundialmente conocida por sus vinos tintos, cultivaba principalmente uvas blancas durante la época antigua. Este hallazgo, fechado en los periodos etrusco y romano, redefine completamente la historia vitivinícola de la región y representa el mapa genético más completo hasta la fecha sobre los orígenes de la viticultura moderna.
Herencia genética descubierta en pozos antiguos
Las semillas obtenidas durante las excavaciones, llevadas a cabo desde 1973 bajo la dirección de Nancy De Grummond de la Universidad Estatal de Florida, revelan que la viticultura en la antigüedad era mucho más avanzada de lo que se creía anteriormente [1]. Los estudios genéticos liderados por investigadores de la Universidad de York han logrado elaborar el mapa genético más completo de la vid jamás obtenido a partir de un solo yacimiento arqueológico [2]. Estos análisis demuestran que Chianti, hoy asociado con la variedad tinta Sangiovese, tenía en la antigüedad una identidad agrícola completamente distinta.
Redes comerciales del Imperio Romano
Los investigadores señalan que los datos obtenidos no solo iluminan las variedades de uva, sino también las amplias redes agrícolas y comerciales del Imperio Romano [2]. Estas redes, establecidas en la antigüedad, se consideran los cimientos iniciales de la producción vinícola estandarizada actual [3]. Los datos genéticos revelan que, a pesar de migraciones, conquistas y cambios culturales durante siglos, las variedades de vid han permanecido conservadas hasta nuestros días.
Prueba de continuidad histórica
Los expertos destacan que, aunque los vinos blancos producidos en la antigüedad no tienen exactamente el mismo sabor que los actuales, presentan una fuerte continuidad genética. Este descubrimiento no modifica la identidad moderna de Chianti, pero actualiza por completo el conocimiento de historiadores y especialistas en vino sobre las raíces históricas de la viticultura en la región.
Fuentes y lectura adicional
- [1] Ancient DNA shows Chianti grew white grapes 2,000 years ago
- [2] DNA from 2,000-year-old grape seeds points to origins of modern winemaking | Italy | The Guardian
- [3] DNA from 2,000-year-old grape seeds reveals origins of modern wine
Imagen y fuente del artículo: Vinetur / vinetur.com