Científicos han identificado en Siberia las pruebas más antiguas conocidas hasta ahora de la peste, responsable de algunas de las epidemias más mortíferas de la historia humana. Los rastros de la bacteria de la peste detectados en dientes humanos de unos 5.500 años de antigüedad desplazan el origen y el calendario de expansión de esta enfermedad letal aproximadamente 200 años más atrás de lo que se pensaba.
Al analizar los datos genéticos obtenidos de estos restos dentales, los investigadores lograron reconstruir formas muy tempranas de Yersinia pestis, la bacteria causante de la peste. Este hallazgo arroja nueva luz sobre las causas que podrían estar detrás de los movimientos de población y los colapsos sociales que se registraron en toda Eurasia hacia finales del Neolítico.
Rastros de una epidemia en la prehistoria
Los análisis genéticos muestran fases muy antiguas de la bacteria, anteriores a que desarrollara la capacidad de propagarse a través de pulgas. Los especialistas consideran que en este periodo la transmisión se producía sobre todo por vía respiratoria o mediante contacto directo. El descubrimiento vuelve a poner de relieve el papel de la sedentarización de las comunidades humanas y de la domesticación de animales en la difusión de enfermedades epidémicas.
Estos dientes, conservados hasta hoy gracias a las duras condiciones climáticas de Siberia, proporcionan una fuente de datos excepcional para genetistas y arqueólogos que estudian la evolución de patógenos antiguos. Los investigadores planean realizar análisis similares en otros restos humanos de la región con el fin de reconstruir con mayor precisión las rutas de propagación geográfica del brote. Para reforzar este contexto y para lecturas complementarias, véanse [1] [2] [3].
Fuentes y lecturas complementarias
- [1] “Diné elders and healers recognized a recurring pattern related to ...
- [2] Science and Nature Forum - Lipstick Alley
- [3] Trump-backed Moore wins GOP runoff for US Senate in Alabama, as ...
Fuente de imagen y noticia: Phys.org - Archaeology & Fossils / phys.org