Arqueólogos han determinado que un hombre de Homo sapiens temprano, que vivió hace unos 100.000 años, fue herido en el rostro con una herramienta lítica de filo agudo y posteriormente enterrado en una cueva en Israel. Los nuevos análisis de este esqueleto, hallado en la cueva de Qafzeh, son de gran relevancia porque aportarían la evidencia más antigua conocida de violencia interpersonal causada por un instrumento cortante en la historia de la humanidad.
Marca de corte en la mandíbula e indicios de curación
En el estudio publicado en la revista Scientific Reports, un equipo internacional de investigación examinó el cráneo y la mandíbula inferior de un individuo enterrado intencionalmente en la cueva de Qafzeh durante el Paleolítico Medio, utilizando técnicas de micro-TC (microtomografía computarizada). En la parte izquierda de la mandíbula inferior del esqueleto masculino adulto, denominado Qafzeh 25, se identificó una clara marca de corte que también afecta a los dientes y a una parte del maxilar superior. El hecho de que el tejido óseo de la mandíbula muestre señales de curación demuestra que esta persona sobrevivió un tiempo significativo después del ataque.
La hipótesis de un agresor diestro
La localización de la lesión en el lado izquierdo del rostro refuerza la probabilidad de que no se tratara de un accidente, sino de una agresión intencional. Estudios de medicina forense contemporánea indican que, en enfrentamientos cara a cara, los agresores diestros suelen golpear la parte izquierda de la cara del oponente. Las puntas afiladas de sílex encontradas en la cueva aportan pistas sobre el tipo de arma que podría haber causado esta herida.
Salida de África y complejidad cultural
La cueva de Qafzeh es conocida como uno de los yacimientos que ofrecen las pruebas más claras de que los humanos tempranos practicaban el enterramiento de sus muertos. Los hallazgos de la zona desempeñan un papel crucial para comprender las primeras dispersiones de la humanidad moderna fuera de África [1]. Indican que los primeros grupos humanos que abandonaron África no solo migraban, sino que también llevaban consigo comportamientos sociales complejos, como el cuidado de heridos, las prácticas funerarias y, por desgracia, formas de violencia interpersonal [2]. Este descubrimiento arroja luz sobre los orígenes de las relaciones sociales y de las dinámicas de conflicto que las comunidades humanas fueron desarrollando a lo largo de la evolución [3].
Fuentes y lecturas recomendadas
- [1] The first human remains outside of Africa have been found in the ...
- [2] Ancient Landscape Reveals Bones of Humans Who Lived 100,000 Years Ago : ScienceAlert
- [3] Controversial evidence suggests another human species reached ...
Imagen y fuente de la noticia: Live Science - Archaeology / livescience.com