Una nueva investigación realizada en el sitio arqueológico de Camino del Molino, en el sureste de España, ha revelado que los niños de la Edad del Cobre que vivieron hace aproximadamente 5.000 años luchaban contra enfermedades respiratorias comunes. Este estudio, centrado en los esqueletos de niños encontrados en uno de los mayores cementerios colectivos de Europa de esta época, presenta por primera vez de forma tan clara las consecuencias directas de las duras condiciones de vida en la salud infantil durante la prehistoria.
El cementerio de Camino del Molino data del tercer milenio a.C. y fue utilizado por comunidades durante aproximadamente 700 años. En él se han encontrado restos de más de 1.300 individuos. Los arqueólogos lograron examinar 48 esqueletos de niños y jóvenes sin deterioro, un caso raro debido al mezclado de restos óseos con el tiempo en los cementerios colectivos.
El grito silencioso en los huesos
Los resultados del análisis muestran un cuadro alarmante del pasado. En el 91,7% (44 de 48) de los niños analizados se detectó al menos una deformación ósea que indica condiciones de salud deficientes. En el 68,8% (33 individuos), se observaron cambios óseos directamente relacionados con infecciones respiratorias. Las estructuras porosas en el cráneo y el fémur, junto con surcos pequeños en la superficie interna del cráneo, sugieren que la infección se propagó a través de la sangre y podrían indicar etapas tempranas de tuberculosis.
El uso de métodos interdisciplinarios que combinan antropología biológica y arqueología es fundamental para comprender las prácticas funerarias y los estándares de vida de las comunidades prehistóricas en la Península Ibérica [1]. El último estudio en Camino del Molino también ilumina problemas de salud olvidados del pasado mediante una metodología similar. Sonia Diaz-Navarro, líder del equipo de investigación, señala que estas marcas óseas no se deben a una única ola de enfermedad, sino a trastornos respiratorios recurrentes y crónicos.
Las casas bajo el humo y la ganadería
Los investigadores no encontraron diferencias significativas en la prevalencia de enfermedades entre niños y niñas, lo que indica la existencia de factores ambientales comunes que afectaban a toda la comunidad. La vida diaria de los niños en la Edad del Cobre transcurría en espacios cerrados con fuegos constantes que generaban humo denso, polvo procedente del procesamiento de cereales, residuos animales y contacto cercano con animales domésticos. Este entorno insalubre representaba una amenaza directa para la salud pulmonar de los niños y aumentaba significativamente el riesgo de infecciones. Para más información y lecturas adicionales, consulte [2].
Referencias e lecturas adicionales
- [1] Middle Bronze Age Funerary Practices in Southwest Portugal ... - MDPI
- [2] Obituary content by year - Wits University
Imagen y fuente del artículo: Archaeologymag / archaeologymag.com