Los arqueólogos han descubierto restos óseos de al menos 37 personas en un gran recipiente de piedra ubicado en la misteriosa Llanura de los Ánforas, en el nordeste de Laos. Este inmenso 'frasco funerario', conocido como 'Ánfora 1' y con más de dos metros de ancho, tiene un gran significado para comprender las antiguas prácticas funerarias de la región y el culto ancestral que se mantuvo durante generaciones. Los estudios realizados indican que este gran recipiente de piedra fue utilizado intensamente como campo de entierros entre los años 890 y 1160 d.C., es decir, hace aproximadamente mil años.
Una tradición funeraria que se extendió durante siglos
Los investigadores señalan que los restos óseos apilados en el interior del recipiente no corresponden a un solo período, sino que indican un proceso colectivo de entierro que se extendió durante siglos. Los análisis de radiocarbono realizados sobre los dientes confirman que estos restos fueron depositados en la zona entre los siglos IX y XII d.C. [1]. Según los expertos, esta evidencia sugiere que el gran recipiente de piedra no fue simplemente un lugar de entierro temporal, sino un espacio sagrado compartido por familias o comunidades, utilizado para honrar a sus antepasados a lo largo de múltiples generaciones [2].
El misterio bajo la sombra de las bombas
Aunque la Llanura de los Ánforas es considerada uno de los mayores misterios arqueológicos del sudeste asiático, realizar investigaciones en la zona ha sido extremadamente peligroso. Durante la Guerra Civil de Laos, millones de bombas de metralla fueron dejadas en la región y aún permanecen sin explotar, impidiendo durante décadas que los arqueólogos trabajaran con seguridad en el campo. Sin embargo, los recientes estudios meticulosos y los nuevos hallazgos publicados en la revista *Antiquity* ofrecen las primeras pruebas concretas de que estos grandes ánforas de piedra se utilizaron directamente para prácticas funerarias secundarias [3].
Los vestigios de rituales antiguos
Los hallazgos indican que las antiguas comunidades enterraban primero a los difuntos en lugares temporales, y una vez que la carne se descomponía, recogían los restos óseos, los limpiaban y los depositaban colectivamente en estos grandes ánforas de piedra. Los investigadores consideran que esta práctica no era solo un acto funerario, sino también una ceremonia espiritual que fortalecía los lazos comunitarios y mantenía viva la conexión con los ancestros.
Referencias e lectura adicional
- [1] Human Remains Found on the Plain of Jars in Laos
- [2] A ‘jar’ jammed with human bones may solve Laos’ ‘Plain of Jars’ mystery
- [3] First Direct Evidence May Finally Explain Laos's Mysterious Giant ...
Imagen y fuente del artículo: Heritagedaily / heritagedaily.com