En el lago Tesse, situado en la región montañosa de Jotunheimen, en el sur de Noruega, la bajada del nivel del agua ha dejado al descubierto trampas de pesca de madera de 7.000 años de antigüedad que muestran que las comunidades cazadoras-recolectoras del periodo anterior a la agricultura gestionaban el entorno de manera mucho más activa de lo que se pensaba. Estos hallazgos excepcionales, datados en el Mesolítico, son fundamentales porque demuestran que la capacidad humana para controlar humedales y poblaciones de peces comenzó siglos antes de la revolución agrícola.
Un hallazgo revelado por la bajada de las aguas
El descubrimiento se produjo cuando el montañero y arqueólogo aficionado Reidar Marstein observó unos postes de madera clavados en el lodo del lecho emergido del lago Tesse. En las excavaciones de rescate de urgencia realizadas por especialistas del Museo de Historia Cultural de Oslo se documentaron cuatro sistemas de trampas de pesca, formados por numerosas estacas de madera hincadas en el fondo del lago [1]. Los análisis por radiocarbono confirmaron que estos postes de madera datan aproximadamente del 5000 a. C. y constituyen el ejemplo más antiguo de su tipo conocido en el norte de Europa [2].
Cazadores-recolectores que modelaban el entorno
Se ha podido comprobar que las poblaciones de la Edad de Piedra de la zona no solo cazaban renos, sino que también desarrollaron una pesca sistemática mediante complejas redes instaladas en los lagos [3]. Los investigadores señalan que la existencia de estas trampas podría indicar que las comunidades mesolíticas introdujeron peces de forma deliberada en lagos de alta montaña. Esto muestra que el impacto transformador de la humanidad sobre el medio ambiente no fue exclusivo de las sociedades agrícolas sedentarias, sino que también los grupos cazadores-recolectores nómadas modificaron los ecosistemas en función de sus propias necesidades.
Una carrera contrarreloj para el rescate
Los restos de madera se hicieron visibles cuando el nivel del lago descendió de forma temporal debido a obras de una presa, pero volvieron a quedar sumergidos al aumentar de nuevo la cota del agua. Debido a que los materiales orgánicos se degradan rápidamente al entrar en contacto con el aire, los arqueólogos libraron una intensa carrera contrarreloj para documentar los hallazgos y garantizar su conservación. Los datos obtenidos permiten replantear la compleja relación que las primeras poblaciones humanas de Escandinavia mantenían con su entorno.
Fuentes y lecturas recomendadas
- [1] 7,000 year old fish traps discovered in the Norwegian mountains
- [2] 7,000 year old fish traps discovered in the Norwegian mountains
- [3] 7,000 year old fish traps discovered in the Norwegian mountains
Fuente de imagen y de la noticia: Phys.org - Archaeology & Fossils / phys.org