Análisis arqueológico en profundidad
Un nuevo estudio realizado en yacimientos de arte rupestre paleolítico de España y Portugal ha demostrado que es posible recuperar ADN humano antiguo tanto de las paredes de las cuevas como de los pigmentos utilizados en las pinturas. En el marco de la investigación se tomaron en total 54 muestras de 24 paneles de arte rupestre en 11 cuevas de la península ibérica, y los resultados del análisis se han publicado en la revista Nature Communications.[1][2] El trabajo forma parte del proyecto multinacional First Art, desarrollado en España y Portugal y en el que participan investigadores de España, Portugal, Reino Unido, China, Alemania e Italia. El proyecto se centra en la datación de las manifestaciones rupestres más antiguas de Europa y en el estudio de la composición química de los materiales empleados en estas pinturas. En colaboración con el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, este marco se amplió para comprobar si se conservaba ADN en las paredes de las cuevas y en los pigmentos.[1][3] Los investigadores identificaron ADN humano tanto mitocondrial como nuclear en algunos de los pigmentos y en costras de calcita. En la cueva portuguesa de Escoural, en particular, las muestras tomadas de una costra de calcita próxima a la capa de pintura y que contenían exclusivamente ADN humano sugieren, según la interpretación del equipo, que estas huellas genéticas podrían proceder de individuos que estuvieron en contacto directo con la pared. En cambio, la presencia conjunta de ADN humano y animal en algunas muestras sin pigmento procedentes de Escoural y de la cueva de Covarón (España) apunta a que estos rastros genéticos podrían haber llegado a las paredes de forma indirecta, transportados por depósitos y sedimentos.[4][2] Los científicos subrayan que, en el estado actual de la investigación, no es posible vincular de manera directa el ADN recuperado con las personas que realizaron las pinturas. Estas huellas genéticas podrían proceder de los propios artistas, pero también de individuos que tocaron la pared posteriormente, pasaron cerca de ella o visitaron la cueva en otros momentos. Aun así, los resultados respaldan un nuevo enfoque que incorpora las superficies con arte rupestre a los estudios de ADN antiguo, hasta ahora centrados sobre todo en sedimentos del suelo de las cuevas, huesos y herramientas líticas.[5][6] Según los investigadores, a medida que se perfeccione este método será posible abordar con mayor detalle, a partir de datos genéticos obtenidos directamente de las superficies que portan las pinturas, cuestiones como la diversidad de las comunidades que utilizaron las cuevas, los posibles perfiles de las distintas personas que entraron en contacto con el arte rupestre, así como la continuidad o los cambios a lo largo del tiempo. El estudio sienta las bases para considerar las pinturas rupestres no solo como registros visuales, sino también como archivos que pueden conservar información biológica.
Hallazgos clave
- En parte de las 54 muestras procedentes de 24 paneles de arte rupestre en 11 cuevas de España y Portugal se detectó ADN humano antiguo.
- La presencia exclusiva de ADN humano en algunos pigmentos y costras de calcita indica que las huellas genéticas podrían proceder de individuos que estuvieron en contacto directo con la pared.
- En otras muestras se halló ADN humano y animal mezclado, lo que sugiere que el ADN habría llegado de forma indirecta a la superficie mediante sedimentos y depósitos.
- El estudio demuestra que las paredes de las cuevas y las superficies con arte rupestre pueden constituir, al igual que los huesos y los sedimentos del suelo, una fuente aprovechable de ADN antiguo.
Contexto histórico y conexiones con el pasado
Hasta ahora, la investigación en ADN antiguo se ha centrado principalmente en restos esqueléticos, sedimentos de los suelos de los asentamientos y residuos biológicos sobre herramientas. En los últimos años, la obtención de ADN a partir de rellenos de cuevas, materiales masticados y residuos en objetos personales ha demostrado que los materiales ambientales también pueden aportar información sobre las comunidades del pasado.[5][2] El nuevo trabajo amplía este marco al considerar las superficies con arte rupestre como un posible archivo genético. Los análisis realizados en el marco del proyecto First Art integran líneas de investigación sobre datación de las pinturas, química de los pigmentos y preservación de ADN. Este enfoque multidisciplinar se enmarca en un programa de investigación a largo plazo orientado a comprender tanto la cultura material como la diversidad biológica de las comunidades paleolíticas de la península ibérica.[1][3]
Nota del arqueólogo
Este estudio incorpora una nueva dimensión al análisis del arte rupestre paleolítico, hasta ahora centrado sobre todo en debates en torno a la iconografía, las técnicas y la cronología, al añadir la información procedente de los datos genéticos. La posibilidad de recuperar ADN humano de las paredes de las cuevas permite plantear preguntas más detalladas sobre las comunidades que utilizaron estos espacios y sobre las personas que entraron en contacto con ellos. Sin embargo, tal como subrayan los propios investigadores, aún no es posible discriminar si el ADN pertenece directamente al autor de la obra, a otros usuarios contemporáneos de la cueva o a visitantes de épocas posteriores, por lo que los resultados deben interpretarse con cautela.[5][6] En el futuro, análisis con muestras más amplias procedentes de distintas cuevas y la mejora de los protocolos de control de contaminación permitirán evaluar hasta qué punto este método es reproducible y fiable. Si la técnica se consolida, cuestiones como qué grupos humanos ocupaban la región en el momento de producción de las pinturas y cuáles eran sus posibles relaciones podrían discutirse a partir de datos genéticos obtenidos directamente de las superficies vinculadas al arte rupestre. Todo ello apunta a la configuración de un nuevo campo de investigación en la intersección entre la arqueogenética y la historia del arte.
Fuentes y lecturas recomendadas
- [1] Human DNA in Cave Paintings Can Survive For Millennia, Study Finds. hyperallergic.com. Orijinal Kaynağa Git
- [2] Investigating ancient human DNA preservation on cave walls and in rock art | Nature Communications. nature.com. Orijinal Kaynağa Git
- [3] Ancient DNA found on cave walls | Max-Planck-Gesellschaft. mpg.de. Orijinal Kaynağa Git
- [4] Ancient human DNA found on cave art for the first time | New Scientist. newscientist.com. Orijinal Kaynağa Git
- [5] In a Scientific First, Researchers Recovered Ancient DNA That Humans Left Behind on Rock Art and Cave Walls. smithsonianmag.com. Orijinal Kaynağa Git
- [6] In a first, scientists extract ancient human DNA from cave walls | National Geographic. nationalgeographic.com. Orijinal Kaynağa Git