Hallan semillas de la 'flor del amor' de 4.000 años de antigüedad en las excavaciones de Külhöyük

Autor:

En las excavaciones de Külhöyük, Ankara, se han descubierto semillas de Centaurea tchihatcheffii de la época hitita y un fósil marino de 66 millones de años.

Hallan semillas de la 'flor del amor' de 4.000 años de antigüedad en las excavaciones de Külhöyük
Crédito de imagen: Gzt

En las excavaciones que se llevan a cabo en el yacimiento de Külhöyük, en el distrito de Gölbaşı, Ankara, se han alcanzado hallazgos fascinantes que arrojan luz tanto sobre la historia cultural como natural de Anatolia. En Külhöyük, un asentamiento hatti e hitita con aproximadamente 5.000 años de historia, se han identificado semillas de la flor del amor (Centaurea tchihatcheffii) dentro de un recipiente circular hallado en el interior de una estructura perteneciente al periodo hitita [1].

Nuevas pistas sobre la medicina hitita

Tras ser analizadas en los laboratorios de arqueobotánica de la Universidad de Hacettepe, se determinó que estas semillas son los ejemplares más antiguos hallados hasta la fecha pertenecientes a esta especie vegetal. La directora de la excavación, la profesora asociada Derya Yılmaz Tekin, señaló que se sabe por los documentos hititas en escritura cuneiforme que diversas plantas se utilizaban con fines medicinales, y afirmó que estas semillas podrían haber sido evaluadas en el marco de las prácticas médicas y farmacéuticas hititas [2]. El equipo de investigación se prepara para iniciar un nuevo estudio científico con el fin de descifrar la relación entre el contexto del hallazgo y otros restos botánicos [3].

Un visitante de 66 millones de años en el asentamiento

Otro hallazgo sorprendente de las excavaciones fue un fósil de una criatura marina de 66 millones de años recuperado entre los estratos arqueológicos. Se estima que este fósil, perteneciente a una especie de caracol del orden 'Gastropoda', procede del Mar de Tetis, que cubría Anatolia Central hace millones de años. Los arqueólogos consideran que este objeto geológico fue encontrado por los habitantes de Külhöyük y trasladado deliberadamente al asentamiento. Este hecho se interpreta como un indicador del interés que los pueblos de la antigüedad sentían por los objetos curiosos de la naturaleza.

Estos datos, que demuestran que la flor del amor, una especie endémica de la región, ya existía en la misma geografía hace 4.000 años y que probablemente poseía un valor cultural, demuestran una vez más cómo la historia natural de Ankara y su patrimonio arqueológico están profundamente entrelazados.

Fuentes y lecturas adicionales

Fuente de imagen y noticia: Gzt / gzt.com