¿Por qué se extinguieron los uros gigantes de Escandinavia? El análisis de ADN revela las causas

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Un estudio liderado por la Universidad de Lund revela cómo el aislamiento genético y la presión humana causaron la desaparición de los uros en Escandinavia.

¿Por qué se extinguieron los uros gigantes de Escandinavia? El análisis de ADN revela las causas
Crédito de imagen: Archaeologymag

Los uros, los antepasados masivos y salvajes del ganado moderno, figuraron en su día entre las criaturas más majestuosas de Europa, Asia y el norte de África. Sin embargo, su presencia en Escandinavia terminó mucho antes que en el resto de Europa. Una nueva investigación dirigida por la Universidad de Lund, que combina análisis de ADN antiguo con hallazgos arqueológicos, ha arrojado luz sobre el trágico final de estos gigantes en el norte [1].

Cuello de botella genético y aislamiento

Según el estudio, los uros migraron hacia el norte desde Europa occidental hace unos 11.700 años, tras la última Edad de Hielo. No obstante, este viaje tuvo un coste genético. Los datos de ADN muestran que se produjo un grave cuello de botella poblacional a medida que los animales se extendían por Jutlandia hacia Escandinavia. La reducción de la diversidad genética debilitó la resistencia de las manadas frente a los factores de estrés ambiental. Aunque los científicos pensaban anteriormente que esta población quedó aislada hace 10.000 años, los nuevos datos demuestran que el contacto con la Europa continental persistió hasta hace 8.000 años, cuando la inundación de los estrechos entre Dinamarca y Suecia destruyó el puente terrestre [1].

Presión humana y una naturaleza cambiante

Simultáneamente al aislamiento, el aumento de los asentamientos humanos y la caza intensiva redujeron rápidamente el número de uros. Un proceso similar se observó en la extinción de la gran alca, conocida como el pingüino del hemisferio norte, debido a la intensa presión cinegética de los humanos [2]. El declive que comenzó con la caza en Escandinavia alcanzó un punto irreversible con la expansión de la agricultura y la densificación de los bosques. La sustitución de los pastizales abiertos por bosques densos imposibilitó que estos grandes herbívoros encontraran alimento [3].

Una combinación de múltiples factores

Los investigadores subrayan que sería un error atribuir la extinción de los uros a una sola causa. Las manadas, ya debilitadas por la baja diversidad genética, no pudieron resistir simultáneamente la presión de la caza humana y las cambiantes condiciones climáticas. Los pequeños grupos que resistieron en los últimos refugios del sur de Suecia hasta hace 6.500 años desaparecieron con la fragmentación total del hábitat. Estos hallazgos ponen de manifiesto, una vez más, el efecto transformador de las actividades humanas sobre los ecosistemas a lo largo de milenios.

Fuentes y lecturas adicionales

Fuente de imagen y noticia: Archaeologymag / archaeologymag.com