Un linaje perdido de 6,000 años en Colombia: su ADN no coincide con ninguna población actual

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Científicos rastrean el rastro genético de una comunidad de 6,000 años en las tierras altas de Colombia, pero no hallan descendientes vivos en la actualidad.

Un linaje perdido de 6,000 años en Colombia: su ADN no coincide con ninguna población actual
Crédito de imagen: Dailygalaxy

Las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en las tierras altas de Colombia, cerca de Bogotá, han abierto una página misteriosa en la historia de la humanidad. Los restos de siete individuos de 6,000 años de antigüedad, hallados en el sitio de Checua a unos 3,000 metros de altitud, representan el legado genético más antiguo conocido de la región. Sin embargo, un estudio realizado por paleogenetistas de la Universidad de Tubinga reveló que los linajes genéticos de estos antiguos cazadores-recolectores no perduran en ninguna población actual [1].

La puerta perdida de Sudamérica

Los investigadores señalan que estos hallazgos son de importancia crítica, dado que Colombia es la puerta de entrada al continente sudamericano. El pueblo de Checua fue uno de los grupos pioneros que ingresaron al continente y se expandieron rápidamente. No obstante, los análisis muestran que este grupo no estableció un vínculo de parentesco directo ni con las antiguas comunidades de Norteamérica ni con los sudamericanos contemporáneos. Esta situación demuestra que las migraciones e interacciones genéticas en la historia humana no consistieron únicamente en una continuidad, sino que algunas ramas se cortaron por completo [4].

Una nueva ola desde Centroamérica

La estructura genética de la región experimentó un cambio radical hace aproximadamente 2,000 años, con el inicio del periodo Herrera. A partir de esta época, las comunidades que se asentaron en la zona tienen orígenes genéticos en Centroamérica. Estos nuevos grupos no solo trajeron consigo sus genes, sino también el arte de la cerámica y la familia lingüística chibcha, que todavía se habla hoy en Centroamérica. Este cambio cultural y genético constituyó la estructura dominante en la región hasta la llegada de los europeos al continente [3].

Un legado que desapareció en silencio

Aún no se ha esclarecido por qué el pueblo de Checua desapareció sin dejar rastro. Los científicos consideran que esta pequeña comunidad pudo haberse extinguido debido a cambios ambientales o que su identidad genética se borró con el tiempo al diluirse entre grupos vecinos. La integración de los registros arqueológicos con los datos genéticos continúa ayudándonos a comprender las experiencias de vida de las comunidades del pasado y la naturaleza compleja de las migraciones [5]. Para fuentes adicionales y lecturas complementarias que refuerzan este contexto, consulte [2].

Fuentes y lecturas adicionales

Crédito de Imagen y Noticia: Dailygalaxy / dailygalaxy.com