Un molar de elefante de 700.000 años en el Levante arroja luz sobre las primeras migraciones humanas

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El hallazgo de un molar de elefante y herramientas de hace 700.000 años en el valle de Jula, Israel, revela el ecosistema de los primeros humanos fuera de África.

Un molar de elefante de 700.000 años en el Levante arroja luz sobre las primeras migraciones humanas
Crédito de imagen: Archaeologymag

Las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en el valle de Jula, en Israel, han proporcionado indicios sorprendentes sobre el entorno en el que vivieron las primeras especies humanas durante su travesía desde África hacia Eurasia. Los investigadores hallaron fragmentos de marfil y un molar perteneciente a un colosal elefante de colmillos rectos que vivió hace aproximadamente 700.000 años, en el mismo estrato que las herramientas de piedra utilizadas por los seres humanos.

Un oasis en la antigua ruta migratoria

El estudio, dirigido por Hannah Farrell y su equipo de la Universidad de Haifa, demuestra que el valle de Jula no fue solo un punto de tránsito en la prehistoria, sino también un refugio con abundantes recursos hídricos y alimenticios. El hallazgo de hachas de mano de basalto junto a los restos del elefante confirma que los antiguos humanos compartían el mismo ecosistema con estas enormes criaturas y que, probablemente, aprovechaban dichos recursos. Estas herramientas portan las huellas de la tradición Achelense, una de las tecnologías líticas de mayor duración en la historia de la humanidad.

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Los científicos no solo examinaron el molar del elefante, sino también el polen presente en los sedimentos donde se encontraba la pieza. Los resultados del análisis revelaron que la región estaba rodeada de árboles mediterráneos como el roble, praderas abiertas y vegetación de ribera como sauces y tarajes. Esta biodiversidad indica que la zona ofreció un soporte vital esencial tanto para la fauna silvestre como para los grupos humanos migratorios durante cientos de miles de años.

Interacción entre el ser humano y el medio ambiente

El director de la excavación, el profesor Gonen Sharon, subraya que la distribución del agua y la vegetación fueron elementos fundamentales que determinaron dónde podían sobrevivir los seres humanos. Estos humedales y terrenos boscosos en el valle de Jula constituyeron una parada crítica que garantizó la continuidad de la vida en uno de los corredores migratorios más antiguos del mundo. Los resultados de la investigación revisten una gran importancia para comprender cómo los cambios ambientales orientaron el desarrollo evolutivo y la expansión de la especie humana.

Fuente de imagen y noticia: Archaeologymag / archaeologymag.com